Iniciarse al llamado 'software libre' es entrar en una comunidad abierta y un ambiente de cooperación, donde cada uno, según sus conocimientos, tiene el control sobre los programas que decide instalar en su computadora.
"El software que no es libre es un software privativo, que priva de libertad a sus usuarios y los mantiene en un estado de división e impotencia", indicó a TeleSUR durante un foro realizado en Caracas el pasado 22 de julio.
División porque los usuarios tienen prohibido compartirlo, e impotencia porque no tienen el código fuente y no pueden cambiar el programa. Ni siquiera pueden saber lo que la aplicación realmente está haciendo en su propia computadora.
"La libertad cero es la libertad de ejecutar el programa como quieras. La libertad uno es la libertad de estudiar el código fuente y cambiarlo para que el programa haga lo que quieras, como tienes la libertad de cambiar tu casa o tu carro", comenta.
"El software que no es libre es un software privativo, que priva de libertad a sus usuarios y los mantiene en un estado de división e impotencia."
Y la libertad tres "es la libertad de contribuir a tu comunidad, es decir la libertad de hacer y distribuir copias de tus versiones cambiadas del programa. AsÃ, tus cambios, que quizás haces por ti o haces por otros que te pagan, pueden contribuir al mundo entero, al conocimiento humano", destaca Stallman.
Los valores básicos del software libre son la libertad individual del usuario y la solidaridad social, contrariamente al software privativo que niega las dos.
Hoy en dÃa existe un equivalente libre para casi todos los programas comerciales, aunque todavÃa faltan algunos. Son disponibles en la red sistemas operativos libres, entornos gráficos libres, programas de operatividad de oficina libres y otras miles de aplicaciones totalmente gratuitas y transparentes, ya que cada usuario tiene acceso al código fuente y lo puede modificar a su gusto.
Y para los que todavÃa no han sido desarrollados, "la comunidad debe desarrollarlos", indica Stallman, quien asegura que si no existe un software libre para una tarea que quiere realizar, simplemente no la hace.
Popularidad creciente
La popularidad del software libre ha ido creciendo de manera impresionante desde su creación. De hecho, el propio Stallman, uno de sus inventores, reconoce que cuando empezó hace más de 20 años, no imaginaba que llegarÃa a tocar tanta gente. "Han sucedido cosas que no habrÃa podido imaginar", comenta.
Según Christopher Blizzard, miembro del Consejo de Administración de la Mozilla Corporation, en el último año la base de usuarios de Firefox se ha duplicado y la tendencia indica que el crecimiento a corto y medio plazo va a seguir siendo muy elevado.
La comunidad del software libre es un ejemplo de la globalización beneficiosa. Como lo indica Richard Stallman, "cuando nos oponemos a la globalización es una abreviación, porque la cosa a la cual nos oponemos es realmente a la globalización del poder injusto de las empresas grandes".
"Las empresas no deben tener poder, siempre es injusto y globalizarlo lo hace más injusto. Pero la comunidad del software libre es una comunidad del desarrollo y uso del conocimiento útil que globaliza este desarrollo y uso, porque compartir el conocimiento es bueno, globalizarlo lo es más todavÃa", destaca.
"Venezuela tiene mucho progreso porque existe un Decreto Presidencial de migración de las agencias ejecutivas pero por ejemplo en dos grandes regiones de España, ya han migrado todas las escuelas públicas, en Extremadura y en AndalucÃa", explica Richard Stallman.
Comenta que, en otro continente, "un estado de la India está migrando todas sus escuelas públicas y tiene más población que Venezuela. Está migrando un grado por año y en pocos años habrá terminado todo".
De esta manera, habrá millones de adultos aprendiendo únicamente el software libre en las escuelas. Esto es, de acuerdo con Stallman, lo que todo paÃs debe hacer. Estima que las escuelas no deben llevar a sus alumnos bajo el poder de una empresa, menos aún de una empresa extranjera como siempre es el caso con los programas informáticos. "Las escuelas deben dejar de enseñar software privativo", estima.
Según Stallman, y es una paradoja, "las misiones educativas en Venezuela siguen enseñando el uso de software privativos".
Esta polÃtica "empeora el caso. El tener muchas gente que no ha aprendido a usar Windows es un recurso del paÃs. Y las misiones educativas van desperdiciando este recurso. Es mejor parar si no pueden hoy comenzar a enseñar el software libre. Es mejor esperar hasta que puedan hacerlo".
"Los tratados de libre explotación son tratados para eliminar la industria y centralizarla en unos pocos paÃses, dejando los demás paÃses dependientes. Pero lo peor de estos tratados es que disminuyen el poder de los Estados que pueden ser democráticos, a favor del poder de las empresas que ni siquiera pretenden ser democráticas", enfatiza.
Stallman, conferencista asiduo que promueve el software libre al rededor del mundo, tiene planeado viajar en octubre próximo a Paraguay, Uruguay, y quizás a Ecuador. "Es mi misión en cada paÃs, promover la libertad en el campo informático de la vida. Y cuando puedo promuevo la libertad en otros campos de la vida pero mi campo es la informática", comenta.
Migrar su computadora al software libre cuesta trabajo, hay que tener conocimientos y a veces hay cosas que por algún tiempo no se pueden hacer. Pero para el activista es un pequeño costo a pagar por la libertad. "A veces, la libertad exige un costo. No es gratuita, pero es esencial", finaliza.