El 24 de julio del 2007, mientras autoridades de las principales universidades estatales se encontraban en una manifestación en las afueras del edificio del Tribunal Supremo de Elecciones, repudiando un fallo que vendrÃa a limitar la autonomÃa universitaria, las mujeres de blanco con mordazas en sus bocas acompañan a los manifestantes.
Una de ellas ingresa al edificio del Registro Civil, lleva en un bolso cadenas y candados para otro acto simbólico que pasa inadvertido por los oficiales de seguridad. De ahà se desplaza hacia los ascensores, marca el piso 6 y se da cuenta que no existe obstáculo alguno para llegar al despacho de los magistrados del Tribunal Electoral, baja al piso 5 y ahà observa que hay una sala de espera y deja el bolso con las cadenas al lado de un sillón verde oscuro.
Regresa donde están las demás Mujeres de Blanco que están siendo agredidas e insultadas por 13 hombres con camisas de color rojo con un "Sà " bordado (luego se demostró que eran funcionarios de Casa Presidencial coordinados por uno de los "asesores" financiados con Fondos del BCIE, obviamente nada de eso será sancionado por las autoridades. Al observar la situación y con el fin de evitar confrontación les informa sobre la posibilidad de hacer una toma simbólica similar a la realizada en Sala IV dÃas atrás, les indica que pueden unirse en la sala de espera del piso 5.
De dos en dos y de una en una van subiendo las mujeres sin que ningún oficial de seguridad observe nada irregular hasta que hay 13 mujeres en dicha sala de espera. En ese momento suben por las gradas y al llegar al vestÃbulo del despacho de los magistrados, se acomodan en el piso, rápidamente se encadenan las manos unas a otras y ahà exigen hablar con los magistrados y la magistrada.
El personal de seguridad sorprendido por el inusitado acto de rebeldÃa pacÃfica y la negativa de las mujeres a moverse, llegan con cámaras de video y fotográficas a hacer tomas para intimidar a las mujeres que se mantienen firmes en su determinación de no moverse del lugar hasta tanto sean recibidas por los magistrados.
El nerviosismo de apodera del personal de seguridad que insiste en que las mujeres abandonen el lugar y ellas amordazadas se niegan a hacerlo. No pueden tomar fotografÃas dice uno de ellos cuando una mujer intenta hacerlo, no pueden estar aquÃ. La abogada del grupo exige le muestren el documento o reglamento que impide tomar fotografÃas en edificios públicos, el personal de seguridad se descontrola y uno de ellos afirma: "no serán recibidas sin cita" Ninguna se mueve del lugar donde se encuentra, están determinadas a hablar con los magistrados las 13 mujeres.
De inmediato otra Mujer de Blanco que permanece amordazada, sin quitarse de la boca la tela que la cubre dice con voz firme: "yo no me voy a quitar la venda de la boca porque asà me siento con las resoluciones de los más altos tribunales del paÃs". Rememora la gesta de las mujeres que protestaron el 2 de agosto de 1947 para lograr garantÃas electorales a las que ni siquiera los balazos con que fueron recibidas las pudieron detener y advierte que tampoco las actuales Mujeres de Blanco se van a detener y van a exigir que la consulta sea limpia y transparente, cumplen su palabra como veremos más adelante.
6. Que se vote mediante huella digital y no con "X" , asegurando asà que no se puedan alterar o anular papeletas fácilmente durante el proceso de recuento.
7. Que el recuento general de votos en el TSE sea público y preferiblemente televisado.
8. Que los fiscales sean nombrados por los ciudadanos organizados y no por los partidos polÃticos.
Terminada la toma, el grupo de mujeres sale, dejando caer sobre la mesa eslabones de cadenas rotas y una de ellas dice "vamos a seguir rompiendo cadenas que atan al pueblo".
Al salir del despacho del Tribunal, varios medios de prensa independientes esperan para conocer lo sucedido adentro, (ver declaraciones brindadas a esos medios de prensa en: http://es.youtube.com/watch?v=Sn0RWPElGvI) Mientras la prensa comercial se mantiene encadenada al gobierno y no reporta nada de lo acontecido porque sólo obedecen a intereses económicos de una minorÃa que se beneficiarÃa con el TLC.
Luego de brindar declaraciones sobre lo acontecido, todas las Mujeres de Blanco bajaron por las escaleras, cantando. "las hijas del pueblo" a lo largo largo del trayecto de seis pisos, cada persona que las topaba les sonreÃan y aplaudÃan, mientras retumbaba el cajón de la escalera y en los salones del edificio las voces que cantaban. El edificio permaneció cerrado mientras ese grupo de mujeres comprometidas con la Patria y con el bien, se hicieron escuchar
Las Mujeres de Blanco nunca dejarán de ser Mujeres de Blanco pero cesaron sus acciones como una forma de protesta y para no seguir cohonestando una dictadura que dÃa a dÃa se afianza para desgracia de Costa Rica
¿Hasta cuando? se pregunta el pueblo...
Ultima actualización ( Viernes, 25 Julio 2008 09:13 )