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Opinión -
General
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Aportado por Dora Araya
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Martes, 27 Mayo 2008 15:11 |
Desde antes de febrero habíamos recibido llamadas de alguna gente de Sardinal pidiéndonos que nos involucráramos y colaboráramos en investigar lo que sucedía con la construcción del acueducto hacia la costa.
Se nos invita a una Asamblea Municipal abierta en febrero en el Salón Comunal que había sido solicitada por la comunidad con el fin de interpelar a la Municipalidad para que de explicaciones sobre el acueducto en construcción.
El pueblo veían que se estaba montando y se perforaban pozos -algunos a la línea del río- pero se encontraba totalmente al margen del asunto. Fue en esta Asamblea que nos enteramos de la complejidad el conflicto que se venía encima.
A raíz de esta reunión empiezan a aparecer los actores. Aparece un señor de apellido Sauter -representando a los 22 empresarios fideicomisarios-, aparece el señor Cantillo, --alcalde de Filadelfia-, Mauren Ballesteros y Ricardo Sancho dando explicaciones. Sancho explica a los vecinos los beneficios que van a obtener por el acueducto y a la vez pide disculpas por no haberles avisado antes y por haber empezado la construcción a espaldas de el pueblo. De todo esto hay videos.
Decían que la infraestructura de acueducto que se les debía desde hace años era parte de esta estructura que se estaba construyendo.
No contaban con que para ese momento la gente del pueblo había contratado una asesoría legal para el análisis del documento que se firmó entre el AyA y los promotores de viviendas en la costa.
El abogado contratado explica en la Asamblea que el contrato adolece de una serie de vicios y nulidades: no se pidieron los permisos, no se hicieron los estudios adecuados y que en letra pequeña dice que quien va a administrar el recurso hídrico, determinar a quien le venden pajas de agua y cuanto cobrarán por ella serán los promotores de vivienda de la costa que, además, lo podrán hacer de forma discrecional.
La gente se empieza a encafinar y lo que exigen al Alcalde es que mande a parar las obras y que la Contraloría General de la República se involucre. Cantillo, el Alcalde, pregunta si hay posibilidades de que las obras se detengan. Sauter, uno de los promotores de vivienda –entre los cuales está el Grupo Mapache-, dice que eso no es posible. En ese momento mandaron a desalojar la Sala, enviaron un montón de policías y Sancho salió escoltado de esa Asamblea. A partir de ahí queda clarísimo cómo se empieza a polarizar el conflicto.
Le piden a la Comunidad que negocie pero la comunidad no entiende qué negociar. No hicieron ningún estudio. Ahora, después de muchas presiones y que el asunto se salió del comal en que lo tenían cocinado, salió Ricardo Sancho con un estudio del 2004, cuando la misma gente del Setena se había presentado antes a la comunidad diciéndoles que no existía ningún estudio y que para hacer uno del manto acuífero y aprobar un proyecto de esta envergadura, tenían que haber hecho un estudio longitudinal. Todo esto se los había explicado una hidrogeóloga y el señor del Setena al pueblo.
Este mismo señor sale después, hace unas semanas, diciendo que si existen los estudios. Evidentemente hay muchísimas presiones.
Es necesario llamar la atención del térmno "desarrollistas" o "desarrolladores" que se refiere más bien a la explotación pura y dura. Ahí no hay desarrollo, son promotores de vivienda, de complejos turísticos. Si hablamos de desarrollistas nos montamos sobre el mismo discurso que ellos tienen y que ha sido utilizado en las frases más trilladas que ya no convencen a la gente, como que "al progreso nadie lo detiene" o que "el desarrollo es bueno para todos", etc.
Es increíble la respuesta de la gente. Se trata de un pueblo que tiene un rezago social tremendo. Problemas de alcoholismo, desempleo altísimo, problemas sociales críticos. Es un pueblo que refleja el abandono del Estado.
A uno le sorprende como, a pesar de ésto, rápidamete y a golpe el pueblo va entendiendo cuál es la verdadera Costa Rica y al servicio de quien están las autoridades y lo comprenden con una lucidez tremenda.
De igual forma hemos visto escenas que a uno le asustan ante la posibilidad de que no se puedan contener cuando la gente está tan acosada por los antimotines, cuando empieza a circular la verdad y hay momentos en los que entran en juego todo el resto de malestares sociales del pueblo. Hay mucho enojo que perfectamente podría no ser bien canalizado y que la prensa aprovecha, además, para desvirtuar la lucha. Es uno de los aspectos más críticos.
La prensa y los antimotines azuzan y empiezan a exacerbar localismos para tratar de dividir y entonces la prensa da a entender que son la gente que viene de San José la inconforme y a tratar de dividir al Movimiento.
No obstante lo anterior, hasta ahora la gente del pueblo se ha mantenido unida y con una claridad que sorprende porque no ha sido un pueblo de lucha. Aunque hubo algunos dirigentes del Movimiento del No valiosos, no se habían involucrado en la organización que se gestó a raíz de ese Movimiento en otros lugares. Ahora si.
Sin embargo, la lucha es difícil, se encuentra en un momento crítico y necesitamos de todo el apoyo.
Fuente: Relato de Peggy Quesada a la compañera Dora Araya Abangares |
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Ultima actualización ( Martes, 27 Mayo 2008 22:47 )
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Primero, se dieron cuenta tarde. Tarde llegaron al lugar de los acontecimientos y con tardanza -mucha tardanza- empezaron a informar.
Y cuando al fin se “enteraron”, de inmediato enfilaron todas las baterías en un sentido: el de descalificar la red de solidaridad construida a nivel nacional alrededor de la lucha de la gente de Sardinal. El objetivo es obvio: desactivar -imaginándose vanamente que pueden hacerlo- los lazos de acompañamiento que este proceso ha generado.
De la mano con lo anterior han querido llevar adelante otra “operación quirúrgica” que responde al mismo intento de desprender la lucha de Sardinal respecto de cualquier cosa que trascienda el aspecto inmediato del asunto. Igual que intentan que se corten los lazos entre la gente de Sardinal y la gente que en todo el resto del país se solidarizó con ellos, pretenden hacer creer que lo de Sardinal tiene que ver con el agua y nada más que con el agua, como si el problema del agua no estuviera estrechamente vinculado con muchos otros, incluido el demencial crecimiento inmobiliario y todos los negociazos gestados a su alrededor, los cuales han florecido irresponsablemente, con el apoyo activo, interesado y entusiasta del régimen de los Arias.
Y, a fin de cuentas, una conclusión queda en claro a partir de todo esto: están asustados, asustadísimos por lo que Sardinal representa y las implicaciones que en toda Guanacaste -y quizá más allá- pueda esto tener. En riesgo están muchos millones, muchos pingües negocios y, como bien sabemos, eso, y solo eso, mueve a estas corporaciones mediáticas, como eso mismo es lo que motiva cada cosa que el régimen de los Arias hace.
En riesgo, a fin de cuentas, están todos lo enormes negocios que, babeando, esperan sacar del TLC.
Y es entendible: nada puede asustarlos tanto como un pueblo consciente de sus derechos, orgulloso de ser lo que es y en pie de lucha por su vida.
Sin embargo, hay que leer esto de otra forma: NO se la pueden callar, y les duele la victoria del pueblo de Sardinal sobre los ladrones del agua.
De última hora: El Municipio de Carrillo ordena suspender obras.
Primera victoria. Pero no bajemos la guardia.
http://www.nacion.com/ln_ee/2008/mayo/27/pais1554416.html