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Declaración sobre la Jornada Nacional por la Alimentación PDF Imprimir E-mail
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Organización
Aportado por Marta Chacón   
Viernes, 27 Junio 2008 08:21
En el marco de la Jornada Nacional por la Alimentación y el Derecho a la Producción de Alimentos, la Conferencia Episcopal, las organizaciones de campesinos y  campesinas y otras organizaciones sociales que suscriben acuerdan dirigir al pueblo costarricense la siguiente declaración conjunta:

Desde el momento en que se han triplicado el precio de los granos básicos, existe en el mundo una crisis alimentaria...
El enorme aumento de los precios es mucho más grave para la gente pobre que dedica ya casi todos sus ingresos a comprar su comida y que no tiene recursos para pagar 3 veces más. Nosotros no  compartimos la idea de que Costa Rica no padece una crisis alimentaria como en el resto del mundo.

1.- Entendemos el sector agropecuario conformado por dos tipos de
agricultura a las que se les debe tratar separadamente: la agricultura de
pequeños y medianos productores agrícolas, pecuarios y pesqueros; y la
agricultura trasnacional. La primera: la que nos da la soberanía
alimentaria, es la que nos interesa en este acto; expresada a través de
asociaciones solidarias y de economía social, es conformada por la
producción de alimentos para las propias familias campesinas y
fundamentalmente para el mercado nacional, y cuya producción tiene como
destino satisfacer las necesidades de alimentación de los habitantes del
país.

2.- Esta producción campesina garantiza, empleo, ingresos,  solidaridad,
reserva de los valores de nuestra democracia social, la integración de la
familia campesina, la cultura y la multifuncionalidad del campo y la
agricultura. En suma, es el ordenamiento socio-económico que conforma lo que
conocemos como la Economía Campesina, social y solidaria, garante de la
"Soberanía alimentaria", la cual, históricamente, ha mantenido en nuestra
Patria la estabilidad y la paz social, que tanto nos ha permitido un grado
aceptable de bienestar social.

3.- Por el contrario, la complacencia depositada por los gobiernos durante
las últimas tres décadas en un modelo económico que promulga la instauración
de una economía de libre mercado y la eliminación del carácter solidario del
Estado, tiene, en Costa Rica, como una de sus premisas la eliminación del
Sector Primario y la compra de los alimentos en el exterior. La aplicación
de este modelo ha tenido como consecuencia el desmantelamiento de las
instituciones del sector agropecuario, el deterioro agresivo de la economía
campesina, el deterioro de la familia y su base religiosa. Proceso tal que
ha promovido la migración del campo a la ciudad, concentrado la riqueza y
aumentando la desigualdad social.

4.- Esta dirección de las políticas productivas que promueve el gobierno le
ha impuesto un rumbo economicista a nuestra democracia social, con
consecuencias de alto riesgo para la gran mayoría de la población de
quedarse sin alimentos por dos razones: a) porque no hay condiciones para
producir; y b) porque no tiene el dinero para comprarlos. El modelo
señalado, conocido como neoliberal y que su santidad Juan Pablo II llamó
"capitalismo salvaje", entra en crisis global causada por la ligereza de
resolver sus intereses los países desarrollados sin tomar en cuenta las
necesidades de los países pobres como el nuestro. Esto nos enfrenta a una
crisis económica que produce a su vez una desesperante inseguridad
alimentaria, crisis muchas veces anunciada por las organizaciones
campesinas, y que los gobiernos nunca le dieron la importancia debida.

5.- De esta crisis, desde hace varios meses, diversos organismos
internacionales, han señalado sus causas y apuntado la necesidad de que
nuestros países tomen todas las previsiones necesarias para poder
sobrellevarla. Pero desdichadamente nuestro gobierno ha minimizado la
gravedad de la situación y no ha tomado medidas serias e integrales para
enfrentar esta crisis y deja la población en peligro de no tener acceso a
los alimentos cotidianos por no haber en el mercado o por no tener ingresos
suficientes para adquirirlos. El Gobierno abandonó el apoyo a la producción
de alimentos y toma una política de ingresos y salarios decrecientes con
relación al costo de la vida.

6.- La Conferencia Episcopal, los agricultores y los sectores sociales
aprovechan esta Jornada Nacional por la Alimentación  y el Derecho a la
Producción de Alimentos, para demandar del  gobierno un espacio de dialogo
concertado que permita  construir una estrategia de corto, mediano y largo
plazo,  que dé como resultado un programa integral de políticas públicas,
que le garanticen a la población Seguridad Alimentaria, acceso a la tierra y
financiamiento para producir, precios asequibles de los insumos agrícolas, y
los ingresos necesarios para adquirir los alimentos. Es hora de que el
Gobierno reconstruya la institucionalidad deteriorada por efecto de las
políticas neoliberales, retomando las funciones abandonadas, todo en una
política agropecuaria de Estado.

Martes 24 de junio de 2008.
Instalaciones del Centro Diocesano de Pastoral de la Diócesis de Alajuela en la Garita.
 

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