|
Opinión -
General
|
|
Aportado por ComitesPatrioticos.com
|
|
Miércoles, 18 Junio 2008 07:43 |
Flora Fernández. La lucha de la gente de Sardinal, la lucha de un pueblo que se organizó para enfrentar un referéndum sin dinero pero confiado en la pureza del sufragio, la lucha de la gente contra la marina de Puerto Viejo y muchas otras luchas que surgen cada dÃa tienen un denominador común: vienen de abajo hacia arriba y por eso han sido exitosas.
Descontrolan a los polÃticos afines o contrarios porque la gente simplemente les ignora y hacen lo que consideran correcto; son la forma más pura de democracia que el paÃs ha conocido.
Hemos sido testigos vivos de un cambio que no imaginábamos iba a darse y nada tiene que ver con extremismos. Es un cambio que viene de abajo hacia arriba, como crecen las plantas y las personas, como se escalan las montañas, como se eleva el agua para formar las nubes.
Los comités patrióticos han forjado una gran alianza de abajo hacia arriba, porque es ahà donde la gente logra ponerse de acuerdo y si algo poseen es armonÃa y entendimiento. Las cúpulas siguen compitiendo desorientadas en un mundo donde la cooperación crea unidad mientras la competencia la destruye.
Los comités patrióticos han seguido funcionando en todo el paÃs y solidariamente han sido los primeros en atender a sus hermanos que caen en desgracia frente a siniestros de todo tipo. Además, siguen escuchando a su gente, sus planteamientos y están elaborando planes de trabajo para el futuro, muy pocos se han desarticulado y fácilmente pueden volver a funcionar, como lo reconocieron Casas-Sánchez en su memorando al decir que contábamos con "una organización formidable".
Los comités patrióticos han sido atacados precisamente por quienes violentaron el proceso de referéndum, desde los hermanos Arias que hoy les tildan de "extremistas de izquierda" a quienes son solidarios, cuando son ellos quienes como mendigos cambiaron las relaciones de la China en Taiwán con la China "comunista" que daba más plata. Fueron ellos quienes usaron fondos públicos en la campaña del TLC con la complacencia de los magistrados del TSE. También la pequeña prensa de la oligarquÃa, que habiendo sido parte del fraude mediático, hoy pretende criminalizar a quienes pacÃficamente y con gran estoicismo ven cómo los bienes del Estado se dilapidan sin poder participar en un festÃn donde todo está repartido.
El movimiento patriótico respetó el resultado de un referéndum espurio y todavÃa le cobran quienes deben dar la cara al ser partÃcipes del fraude, que mantienen su visión "de arriba hacia abajo" dictando y queriendo dirigir un paÃs que cambió para siempre en un proceso de evolución y no de revolución.
El movimiento patriótico en el referéndum logró que las jerarquÃas quedaran atrás y surgió una gran red desprovista de dirigentes y de doctrinas, pero con objetivos muy claros, la victoria era un hecho en el referéndum hasta que el fraude se paseó en todo. Cada grupo trabajó en forma autónoma y con dirección propia. Las decisiones se tomaron en todo momento desde los niveles más bajos, se formó una red de cooperación e intercambio de ideas y recursos a partir de simples volantes y materiales diseñados por cada comité que intercambiaron con los diseñados por otros comités.
El proceso de abajo hacia arriba, no es de corto plazo, integra e invita a la gente a participar de todos los niveles socioeconómicos y educativos. La lucha contra el TLC fue asÃ, nadie se sentÃa superior ni inferior porque lo que se reconoció fue que el valor de la persona va más allá de sus posesiones materiales o intelectuales. Quienes podÃan aportar más dinero "no mandaban el baile", quienes podÃan aportar más conocimientos no controlaron a sus compañeros.
La campaña del referéndum es un fenómeno que deberÃa analizarse con calma y seriedad para recuperar lo bueno de la misma y analizar los errores para no repetirlos. El electorerismo para el 2010 no está dañando al Movimiento Patriótico porque nadie le está haciendo caso, pero si se desea forjar una gran alianza nacional sin politizar ni aprovecharse de los Comités Patrióticos para fines personales, debe volverse a la estrategia acertada: ¡De abajo hacia arriba! No hay otra forma. Esa táctica nos permitirá entonces tener el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, un sueño que no nos hemos atrevido a hacerlo realidad.
Flora Fernández | 16 de Junio 2008
Fuente: Tribuna Democrática |