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Opinión -
General
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Aportado por Stella Chinchilla
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Martes, 20 Mayo 2008 23:11 |
Arnoldo Mora RodrÃguez. En mi opinión, la noticia mas inquietante de estos dias en la polÃtica nacional, ha sido la enfermedad del Jefe de Estado que lo ha llevado de emergencia a una clÃnica de los Estados Unidos. Este hecho es preocupante. A fuer de sinceros, hay que reconocer que los quebrantos de salud de Oscar Arias no son novedad; ya durante la campaña redujo consideramente su actividad y en su comparecencia en la televisón con los otros candidatos, se mostró notoriamente disminuido fÃsicamente. Su ronquera no ha sido de estos dÃas, todo lo contrario, ha sido frecuente y persistente durante años.
Es por eso que, desde los dias de la última campaña electoral, yo he venido oyendo de manera reiterativa que lo que sufre el mayor de los hermanos Arias es algo mas que una simple ronquera.Se me viene diciendo - y ahora con mas insistencia- que lo suyo es una enfermedad grave. En lo personal le deseo suerte, de modo que lo que se rumora sea precisamente eso y solamente eso, un rumor y que los especialistas que ahora lo auscultan asà lo confirmen inequÃvocamente. Pero como se trata de una figura pùblica, su estado de salud es tema obligado en todos los cÃrculos que se interesan por los destinos del pais. Para nadie es un misterio que, cuando se desempeña una funciòn pública, se termina la vida privada e, incluso, tratándose de figuras notorias nunca mas se vuelve a recuperar el anonimato que caracteriza la vida privada.
Las consecuencias de la actual situación personal de Oscar ya son palpables, pues es un secreto a voces que, desde hace meses, el que gobierna el pais es el hermano menor quien, de primer ministro, ha pasado a ser jefe de Estado de facto. En ausencia de Oscar, Laura firma papeles y como en una monarquÃa constitucional, sirve de adorno en las ceremonias oficiales, pero el poder real está en manos del hermano menor.
Esta situación me parece grave, pues el Rodrigo de hoy no es el mismo de hace veinte años. Entonces el hermano menor se ocupaba de la polÃtica casera mientras el mayor se dedicaba a buscarle una salida pacÃfica a los conflictos bélicos que azotaban la regiòn. En los viente años que siguieron, la familia Arias Sánchez, ya de por sà inmensamente rica por herencia familiar, ha acrecentado su caudal económico enormemente. El gestor de este "milagro económico"(?) ha sido Rodrigo. Hoy con todo el poder en sus mano, su mayor preocupación podrÃa ser la de consolidar y acrecentar ese ingente caudal financiero.
Pero, ¿es esto lo mas conviente para el pais? ¿No serán esos intereses particulares los que marquen el criterio fundamental por el que se rijan las decisiones mas importantes que asuma el gobierno a medida que se vaya acercando su fin?. Si el propio Oscar ha caracterizado su segundo perÃodo como "una tiranÃa en democracia" y, consecuente con esta posición ideológica, ha concentrado en el poder ejecutivo todos los otros poderes, hoy el "tirano" es Rodrigo. Nunca desde la dictadura de los hermanos Tinoco nuestro régimen democrático, de que tanto nos enorgullecemos los costarricenses, se ha visto tan seriamente amenazado. |
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Ultima actualización ( Miércoles, 21 Mayo 2008 07:29 )
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